jueves, 5 de febrero de 2009

Of course!

Pues parece ser que mis malos augurios de ayer eran excesivos.

Hoy me he levantado bastante bien, he desayunado todo lo que me ha venido en gana (donuts, tostadas+mantequilla+azcuar+mermelada, leche+colacao+cereales+azucar, zumo y creo que ya) y ya vestido de mimeta y con todo el equipo encima hemos formado. Pasamos las dominadas (una más que de costumbre) y nos montamos en el camión, donde me metí mas nutrientes... y todo esto sin que mi estomago se quejara. Al llegar al punto de inicio todos estabamos nerviosos y para ayudarnos un poco se puso a llover.
Todo lo demás es sencillo: andar una distancia de 26 kilómetros, que conseguimos hacer en 3 horas y 53 minutos... bastante bien. Resaltar que fui quien llevo la topografia de la marcha, es decir, el que iba con el plano y la brujula.

Mi cuerpo se ha portado muy bien y por lo tanto se ha ganado un buen descanso y jornadas de relax hasta que se harte (3-4 días, no más)

miércoles, 4 de febrero de 2009

Ready?

Hoy es miércoles, uno de esos miércoles raros en los que no duermo en el campo, pero que esconden algo: "mañana hay campo". Lo particular de este jueves es que tenemos algo que hasta ahora no habiamos sufrido, una marcha forzada de 24 kilómetros.

¿Qué es una marcha forzada? pues es una marcha, un pateo, a un ritmo de unos 6 km/h con el equipo alfa, es decir, la mochila pequeña. Tenemos 4 horas para realizarlo y el itinerario parece algo abrupto por lo que, de primeras, se antoja algo hostil. A todo esto debo añadirle de forma particular mi gaestrointiritis terminal y la consiguiente falta de pilas; y por si no se veia el tema lo suficientemente oscuro, el clima gallego pone su granito de arena, o mejor dicho su gotita de agua, para rematar la situación.


Ahora mismo estoy en mi estudio bastante calentito y tranquilo, quizás con un poco de sueño, pero por lo general bien... seguramente dentro de 24 horas no esté igual...

martes, 3 de febrero de 2009

En Camareta


Llevo 24 horas encerrado, más aún, en mi camareta. Esto se debe a una gaestrointiritis muy chunga que me ataco la madrugada del domingo, momentos antes de que empezara mi guardia de recinto.

Lo siguiente fue una guardia de recinto repleta de momentos pota y con un aspirante de primero que seguramente estaria flipando. Como esta guardia era la última, osea "alba", empalmé con el desayuno, el cual no tomé por razones obvias. Me afeité, duché y pedí permiso para ir a revista médica. Cual fue mi sorpresa al llegar a enfermeria y ver que no era el único atacado por esta gaestrointiritis tan chunga, si no que otros 7 compis, entre gente de primero y segundo, tambien la padecian.
El resultado fue un rebaje en camareta que dura hasta estos momentos y que espero que no pase de las 10 de hoy.

Estas horas de rebaje en camareta, que jamas habia vivido, han sido bastante extrañas ya que no he podido hacer nada, absolutamente nada, salvo dormir y bastante aburridas ya que he estado solo casi todo el tiempo... aunque tambien me han servido para pensar en mis cosas y darme cuenta de que ya no veo la vida igual, es decir, que al haber estado en mi "celda" he sufrido una especie de iluminación divina que me ha hecho darme cuenta de que, muy a mi pesar, estoy madurando. Ahora ya tengo bastante más claras las cosas que de verdad tienen valor para mí, como son mis compañeros y el estar constantemente pensando en que estaban haciendo mientras yo estaba tirado en una cama, o mis amigos de pucela, o si estaré preparado este jueves para patearme los 24 km de marcha forzada, o si mis padres se habian preocupado mucho cuando les llamé y les dije que estaba pachucho, o donde estaba ella y que tal la habian ido las notas (lo mejor siempre lo dejo para el final, como por ejemplo el chorizo de las lentejas...).

Con esto no quiero decir que haya madurado totalmente pero sí que de 2 años para acá lo he hecho de manero exponecial y que ha este paso me queda poco para ser un adulto...uf que coñazo.